Función cognitiva se vería afectada durante la pandemia

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Esto quiere decir que las personas expuestas a choques masivos –asociados con pobreza, violencia, desastres naturales y crisis económicas o por el COVID-19– se eq

Para llegar a esta conclusión, investigadores internacionales midieron impactos relacionados con salud, mercado laboral, ocurrencia de eventos estresantes y salud mental en cerca de 5.000 personas de Italia, España y Reino Unido. La muestra representativa para este estudio se tomó en uno de los momentos más críticos de la primera ola de contagios por COVID-19 en Europa, según lo dio a conocer Francesco Bogliacino, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, uno de los investigadores que participó en el estudio.Dicha investigación, que midió la exposición a choques de las personas, observó si las que habían sufrido este tipo de episodios, respecto a las que no, tenían diferencias en sus preferencias de riesgo, intertemporales y prosociales.Estas últimas incluyen los conceptos de: altruismo, confianza, reciprocidad positiva (disponibilidad que tienen las personas de ser buenas con quien se porta bien o mal con ellas) y reciprocidad negativa (disponibilidad a enfrentar o sancionar comportamientos que no consideran correctos). También se hicieron análisis de función cognitiva, que es el conjunto de funciones que se utilizan para tomar decisiones prestando atención.Aunque no se comprobó la hipótesis principal del equipo investigador, es decir si estos resultados obedecían al estrés o a las emociones negativas, tampoco se puede afirmar que esa no sea la explicación, por lo que en este aspecto el estudio no es concluyente.

Los choques y el riesgo a equivocarse

Para adelantar la investigación, primero se midió la función cognitiva mediante el test de reflexión cognitiva (TRC), una prueba que mide la capacidad tanto de razonamiento como de llegar a una respuesta utilizando la atención y no confiando en la intuición.Por otro lado, se midió el conjunto de preferencias de riesgo, intertemporales y prosociales, que son las variables de resultados. Luego se evaluó qué tanto estas personas habían sufrido o sido expuestas a choques. En este punto se tuvieron en cuenta choques relacionados con salud y con mercado laboral, especialmente.Aunque los choques no fueron asignados, pues eran propios de cada persona, sí se manipuló la exposición de las personas a estrés y a emociones negativas al hacerles recordar experiencias estresantes o relacionadas con emociones negativas en el periodo de la crisis por COVID-19.

Esto porque los investigadores hacían conjeturas sobre si las diferencias entre las personas expuestas a choques y las que no se debían a este tipo de emociones.El estudio, realizado también con las Universidades Abierta de Cataluña, de Milán, de Tilburg, de Trento y el Open Evidence Research, se hizo entre marzo y junio de 2020 y se tuvieron tres recolecciones de datos de las mismas personas (entre los 17 y los 78 años) con un espacio aproximado de una semana.

Interrogantes abiertos

Según el profesor Bogliacino, las reducciones en la capacidad cognitiva por la exposición a choques implican que las personas que han sido expuestas a estos tienen más probabilidades de tomar malas decisiones. Es importante tener esto en cuenta desde el punto de vista de política pública, por ejemplo, pues si se crean políticas de alivio o de apoyo para ellas, es necesario utilizar formatos que no sean muy complejos para evitar que los afectados sean inducidos a errores y no puedan acceder a subsidios, alivios o a medidas de protección.Lo que aún no se sabe es si estos efectos son a largo plazo o no, pues se necesitarían más estudios, pero “si son a largo plazo, obviamente puede haber cierto tipo de consecuencia sobre el crecimiento económico o desarrollo de país”, puntualiza el profesor Bogliacino.Agrega que “es importante tener esto en el radar, pues se ha conocido que las personas que han sido expuestas a experiencias fuertes, como crisis financieras, muestran cambios y aptitudes aun muchos años después de dicha exposición, por lo que es posible que algo parecido pase con la exposición a los choques negativos por COVID-19, lo que dificultaría un regreso a la “normalidad” incluso después de la vacunación”.(Por: fin/PAGA/MLA/LOF)N.° 515 Consulte en el sitio web.

Se equivocan más a la hora de hacer un razonamiento, se vuelven más amantes del riesgo, presentan una mayor reciprocidad negativa (propensos a castigar a los demás), y en general muestran algunas tendencias a ser más prosociales.

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